La arquitectura central del corpus de libros

La realidad no es una pila de hechos desconectados.

Es un solo orden creado: dado por Dios, sostenido por el Logos personal, realmente activo mediante causas creadas y orientado hacia la comunión en Cristo.

El Marco del Diseño Divino (DDF) es un marco cristiano para contemplar esa realidad entera sin volver menos física la ciencia, menos personales a las personas, menos terrible el mal ni menos Señor a Cristo.

El DDF en acción

Comienza con la pregunta que ya te tiene atrapado.

DDF no exige una puerta de entrada. Estos 8 ensayos muestran cómo preservar más de la realidad produce respuestas cristianas más claras.

Ciencia y realidad creada

La información no es una sola cosa

Tres preguntas sobre una realidad creada: por qué el Logos personal no es una cuarta capa

La información no es una sustancia que asciende desde la química hasta Dios. La estructura estadística, la realización física y el uso biológico son tres preguntas distintas sobre una misma realidad creada; el Logos personal no es una laguna científica ni una capa final impersonal.

Leer el ensayo
Verdad, poder e instituciones

El logo pidió perdón. Nadie se arrepintió.

Cómo una institución transmite el daño mediante personas, reglas, archivos y tiempo

Un sistema no necesita una mente colectiva para transmitir el mal mediante reglas, archivos, incentivos y silencios protegidos. La responsabilidad sigue al conocimiento, la autoridad y la participación; el arrepentimiento debe volverse durable en los canales que llevaron el daño.

Leer el ensayo
Formación, libertad y corrupción

La mentira que aprendió a usar los hechos

La corrección puede alcanzar los datos mientras la lealtad conserva el trono

La mentira más peligrosa no siempre rechaza los hechos. Puede aprenderlos, cambiarles el nombre y conservar el trono. La corrección sin arrepentimiento ocurre cuando la verdad todavía no ha alcanzado la lealtad y la acción.

Leer el ensayo
Sufrimiento, juicio y esperanza

Un bien en otra parte no puede reparar tu herida

La esperanza cristiana en la dirección exacta donde golpeó el mal

La esperanza cristiana no puede compensar el sufrimiento de una persona con el crecimiento de otra. Si Dios derrota el mal, su victoria debe alcanzar a la misma persona que fue herida.

Leer el ensayo
Formación, libertad y corrupción

El pecado no es caos. Es éxito en la escala equivocada.

Cómo un bien real se convierte en la medida que devora todo lo demás

El mal toma un bien real, lo convierte en métrica suprema, captura la retroalimentación que podría corregirlo y envía el costo fuera del marcador. El pecado puede declarar éxito mientras destruye la vida que hace posible ese éxito.

Leer el ensayo
Agencia espiritual y causas creadas

Cuando el mal viaja por causas ordinarias

Mecanismos ordinarios, poderes hostiles y el costo de confundirlos

Un mecanismo puede mostrar por dónde viajó el mal sin identificar a todos los que actuaron. Poderes hostiles, causas ordinarias, responsabilidad humana, atención clínica, verdad institucional y victoria de Cristo deben permanecer en un mismo campo sin sustituirse entre sí.

Leer el ensayo
Verdad, poder e instituciones

Cuando las palabras verdaderas sostienen una mentira

La mentira más peligrosa puede conservar la frase y eliminar el mundo que la hacía verdadera

Algunas de las mentiras más peligrosas de la vida cristiana se construyen con palabras verdaderas: perdona, sométete, confía en Dios, protege la Iglesia. La verdad se vuelve arma cuando se eliminan contexto, propósito, rendición de cuentas y reparación.

Leer el ensayo
Ciencia y realidad creada

La muerte existía antes de Adán. Pero aún no reinaba sobre la humanidad

La distinción que permite que el tiempo profundo, la Caída y la resurrección pertenezcan a una sola historia cristiana

La muerte biológica anterior a Adán y el reinado paulino de la Muerte no son afirmaciones rivales sobre una sola cosa indiferenciada. Muerte corporal, corrupción adámica, juicio y resurrección forman una historia centrada en Cristo.

Leer el ensayo

El centro es personal

El Logos no espera en la cima del marco.

Cristo no es una abstracción final añadida al sistema. Es el Hijo eterno por medio de quien existe la creación, quien entra en ella en carne y la conduce hacia el Padre. Por eso las causas creadas no compiten con Dios, la materia importa y las personas no son intercambiables.